Se acabó la Semana Santa. Una gran Semana Santa, con el lunar del Lunes Santo.
Muchos grandes momentos vividos, muchas luces y pocas sombras. Obviemos las decisiones que se tomaron en el Lunes Santo porque cada Hermandad tiene su razón para actuar de la mejor manera posible, y en esto puede entrar que algunos piensen que compensa un rato de lluvia intensa sin importar imágenes, bordados, nazarenos, acólitos, etc; con el tener una vuelta el Domingo de Resurrección en multitud. Lástima de San Gonzalo y Santa Marta. ¿En qué variaban los partes meteorológicos de San Gonzalo y Santa Marta con los del resto de Hermandades?.
Los demás días de la Semana Santa fueron grandiosos.

Me encantó San Bernardo en la Plaza de la Alianza, una estampa que jamás había vivido. Muy buen discurrir de los dos pasos.
Me gustó mucho ver mi cofradía del Calvario en la calle, en una Madrugá excelente. Grandiosa la Macarena, como siempre.
He visto a las cofradías, en general, más compactas; con un mayor sentido de cortejo unido de principio a fin.
Siguen las tediosas y cansadas chicotás de algunas cofradías cuando pasan por las sedes de otras. Revirá eterna de llegada para luego, cuando está frente a la representación de la otra cofradía, "pa'lante y pa'trás, pa'lante y pa'trás", con innumerables marchas a cada cual más insoportable, que hacen las delicias del cani.
Seguimos echando de menos las marchas clásicas de palio: Esperanza Macarena, Estrella Sublime, Soleá dame la mano, Ione, Coronación de la Macarena, Virgen de las Aguas...
Ni que decir tiene que, pese a algunas hermandades que saben valorar los tesoros, han muerto las marchas clásicas de cornetas: Virgen de la Paloma, Evocación, Cristo de la Sangre, Jesús del Rico, Consolación y Lágrimas... quizás sea porque también (salvo la Centuria) casi han muerto las bandas PURAS de cornetas y tambores, pasando a un pastiche de instrumentos tocando mamarrachadas.
El Sábado Santo tuvimos la novedad de la Hermandad del Sol,
en general me gustó; pero quitando todas las cosas que exponen, que son muchas y variadas, no le encontré el alma que cada una tiene; no sabía qué tipo de Cofradía veía, si austera o más "popular", veía altos capirotes de ruán pero con cierta relajación en el porte, escuchaba un cuidadísimo repertorio en la Virgen, pero también "vía libre" en el Cristo para las cornetas... No quiero decir que no me gustara en general, pero quizás con los años vayan adquiriendo un sello característico y original.
En lo que respecta al Domingo de Ramos, poco puedo decir.
Disfruté de mi cofradía de San Juan de la Palma.
Podríamos estar mucho, muchísimo tiempo escribiendo y hablando de la pasada Semana Santa. Hablad ustedes, yo no soy una voz a tener en cuenta más que otras.
Muchos grandes momentos vividos, muchas luces y pocas sombras. Obviemos las decisiones que se tomaron en el Lunes Santo porque cada Hermandad tiene su razón para actuar de la mejor manera posible, y en esto puede entrar que algunos piensen que compensa un rato de lluvia intensa sin importar imágenes, bordados, nazarenos, acólitos, etc; con el tener una vuelta el Domingo de Resurrección en multitud. Lástima de San Gonzalo y Santa Marta. ¿En qué variaban los partes meteorológicos de San Gonzalo y Santa Marta con los del resto de Hermandades?.
Los demás días de la Semana Santa fueron grandiosos.

Me encantó San Bernardo en la Plaza de la Alianza, una estampa que jamás había vivido. Muy buen discurrir de los dos pasos.
Me gustó mucho ver mi cofradía del Calvario en la calle, en una Madrugá excelente. Grandiosa la Macarena, como siempre.
He visto a las cofradías, en general, más compactas; con un mayor sentido de cortejo unido de principio a fin.
Siguen las tediosas y cansadas chicotás de algunas cofradías cuando pasan por las sedes de otras. Revirá eterna de llegada para luego, cuando está frente a la representación de la otra cofradía, "pa'lante y pa'trás, pa'lante y pa'trás", con innumerables marchas a cada cual más insoportable, que hacen las delicias del cani.
Seguimos echando de menos las marchas clásicas de palio: Esperanza Macarena, Estrella Sublime, Soleá dame la mano, Ione, Coronación de la Macarena, Virgen de las Aguas...
Ni que decir tiene que, pese a algunas hermandades que saben valorar los tesoros, han muerto las marchas clásicas de cornetas: Virgen de la Paloma, Evocación, Cristo de la Sangre, Jesús del Rico, Consolación y Lágrimas... quizás sea porque también (salvo la Centuria) casi han muerto las bandas PURAS de cornetas y tambores, pasando a un pastiche de instrumentos tocando mamarrachadas.
El Sábado Santo tuvimos la novedad de la Hermandad del Sol,
en general me gustó; pero quitando todas las cosas que exponen, que son muchas y variadas, no le encontré el alma que cada una tiene; no sabía qué tipo de Cofradía veía, si austera o más "popular", veía altos capirotes de ruán pero con cierta relajación en el porte, escuchaba un cuidadísimo repertorio en la Virgen, pero también "vía libre" en el Cristo para las cornetas... No quiero decir que no me gustara en general, pero quizás con los años vayan adquiriendo un sello característico y original.En lo que respecta al Domingo de Ramos, poco puedo decir.
Disfruté de mi cofradía de San Juan de la Palma.
Podríamos estar mucho, muchísimo tiempo escribiendo y hablando de la pasada Semana Santa. Hablad ustedes, yo no soy una voz a tener en cuenta más que otras.


















































