lunes, 21 de junio de 2010

Señor (II)


El corazón de Sevilla.



2 comentarios:

Cofrade dijo...

El velo del templo se rasgo
en tan hora fatídica
ese velo que te cubre
que es tu túnica.

Tu quisiste ser mutilado
ultrajado una vez más.
Cristo roto sevillano
tal vez el Padre Cue
profetizara tu estado

Lirio tronchado morado
es tu brazo, aquel que bendice
mas el que sostiene la cruz
aun lo tienes a tu lado

Y tu túnica como hace siglos
hecha girones
en un nuevo calvario
de insensatos

Más dolor sientes, Señor
cuando un niño queda mutilado
por una mina perdida,
escondida bajo la tierra
traicionera y miserable

Mi Señor sevillano
aquel que te alzo la mano
esta quiza mas herido
que tu brazo tronchado

Marulino de Italica dijo...

ASí lo cantó en un soneto el genial Rafel Laffón:

Alto fanal de trágica galeota/
sobre un mar de encrespada muchedumbre./Las andas vienen y a la opaca lumbre/Jesús marca a la nave la derrota./

¿A donde en la tiniebla densa, ignota?/Turbia ansiedad, livor e incertidumbre./De la Cruz cuanta es más la pesadumbre/tanto de penas el bajel más flota./

Desmayo de violetas, y el ventalle/que el vidrio helado empáñale al lucero.../El alba, en fin, que asoma por la calle./

Y en las manos de fiebre su Madero,/como asido a un sangriento gobernalle,/va Jesús -ya entre rosas-, timonero.

Acuden a la memoria las tremendas palabras del Salmo 50: Tibi, tibi soli peccávi, et malum coram te feci, ut iustus inveniáris in senténtia tua et equus in iudício tuo...