Ayer pudimos contemplar la nueva iluminación del camarín de San Juan de la Palma. Fue un acto "encorsetado" en el "protocolo" que mandó la Fundación Sevillana-Endesa, aún así no estuvo mal.
Me he permitido el lujo de titular así este post por no parecerme demasiada novedosa la nueva iluminación. Afortunadamente nuestro presbiterio gozaba de una luminosidad excelente debido a la instalación que la propia Sevillana-Endesa le realizó pocos años atrás.
Lo que sí se echa de menos ahora es la iluminación completa de la Iglesia que, por cierto, muchos de los presentes pensaban que se trataba de eso; y no de sólo el presbiterio y camarín.
En cuanto a la nueva iluminación cabe destacar la utilización de nuevos componentes eléctricos que generan una gran potencia frente a un bajo consumo, llegando así a sólo 0,34 € por cada hora que todo el conjunto esté iluminado.
Desde aquí quiero expresar que todo lo de ayer, estando bien, nos hace pensar en comenzar a trabajar para que todo el conjunto de la Iglesia de San Juan de la Palma se reforme en este sentido. Claramente pudimos todos comprobar cómo el presbiterio resaltaba de forma extraordinaria frente al resto del templo que mantenían las luces de las columnas con el esfuerzo propio de bombillas de 120 voltios -como bien puede comprobarse en la foto de abajo-, sin contar los poquísimos enchufes que definiéndolos de prehistóricos ya es poco. Creo que en este asunto ya piensa la Junta de Gobierno.
La Virgen de la Amargura ya se encuentra en su nuevo camarín y plenamente iluminada. A ver si entre todos le vamos quitando tanta amargura y dolor.








